Morelia

Artesanos de San Nicolás de Obispo afectados por las bajas ventas y por los revendedores que no pagan el precio justo

No hay duda de que el sector de la economía más afectado en la pandemia por COVID-19 es el turismo, pues con la baja de movilidad fue lo primero en ser detenido para evitar la propagación del virus; sin embargo, dentro de esta población, la que se ha visto aún más golpeada, siendo parte del eslabón más débil de esta actividad, son los artesanos, como sucede en San Nicolás Obispo del municipio de Morelia, tenencia que se dedica a la producción lapidaria de molcajetes.

En estos meses, algunos dicen que han bajado sus ventas hasta en un 50 por ciento o menos, a tal punto que 10 de los talleres que hay la región tuvieron que cerrar, incluso viéndose a obligados a migrar a otras partes de la república para acceder a otras oportunidades, como sucedió con una de esas familias.

Esteban Morelos, uno de los artesanos que ha enfocado parte de su trabajo para la promoción de las artesanías que producen en la tenencia, a pesar de no saber leer ni escribir, y se dedica a esculpir la piedra desde hace más de 50 años, dijo que antes no tenía ni para un anuncio, andando de casa por casa para poder vender.

Otro de los artesanos, Felipe Sopeña Ángeles, quien trabaja los molcajetes desde los 12 años, aprendiendo de su abuelo, dijo que a pesar del trabajo que implica la realización, hay muchos revendedores que no pagan a un precio justo por el producto, así como las imitaciones y productos chinos que ingresan al mercado. A él, la pandemia le ha afectado, porque no sólo no bajaron las ventas, sino que además quienes compran pagan a bajos precios.

Por: Jesús González