Salud

Las personas con enfermedades renales-crónicas tienen un sistema inmunitario debilitado, y por lo que tienen un riesgo mayor de contraer COVID-19 y presentar complicaciones severas por ello.

De acuerdo con la Secretaría de Salud de Michoacán (SSM), la principal recomendación a las personas con dicha condición es no interrumpir su tratamiento y acudir a sus citas con el médico especialista, atendiendo en todo momento las medidas sanitarias preventivas para evitar contagios.

Y es que de total de casos confirmados a COVID-19 en la entidad, 622 presentan comorbilidad de enfermedad renal crónica y de estos, 222 no lograron recuperarse y perdieron la vida.

Asimismo, se estima que en Michoacán el 9 por ciento de la población padece esta afección en una de sus cinco etapas, y el 0.1 por ciento de este segmento requiere diálisis lo que deteriora considerablemente la calidad de vida de los pacientes.

Por ello es importante que tanto el enfermo como sus familiares y personas que le rodean, usen en todo momento cubrebocas, mantengan el distanciamiento social, laven frecuentemente sus manos, y ante cualquier síntoma de enfermedad respiratoria, acudan a revisión médica para evitar complicaciones.

Lo anterior, debido a que para estos pacientes al igual que los trasplantados y los dializados, es fundamental seguir al pie de la letra su tratamiento y las revisiones médicas y por lo que en el Servicio de Nefrología del Hospital General “Dr. Miguel Silva”, se implementan protocolos para protegerlos de la infección por el coronavirus, con áreas aisladas para la atención de Infecciones Respiratorias Agudas Graves (IRAG).

En ese sentido, la SSM señala que los trabajadores de dicho espacio operan con el equipo de protección personal, establecido por organismos internacionales ante la epidemia y lo que garantiza seguridad en la atención tanto para pacientes como para ellos mismos.

 

Por: Oscar Mendoza