Fragmentar la vida, ver nuevos mundos, y atravesar realidades ajenas, en materiales mecánicos, vidrios frágiles y metales reciclados, es lo que el michoacano Feliciano Béjar Ruiz plasmó a lo largo de una vida.
Expresando arte de una forma autodidacta, el escultor y pintor multi reconocido en todo el mundo, desarrollo una vida de trotamundos, ganándose el vivir de forma libre dedicándose a todo tipo de trabajos.
Fue en Nueva York cuando el pintor ingles Arthur Ewart lo estimula a observar y plasmar realidades desde un punto de vista plástico.
Becado por la UNESCO en París, recorre Europa en bicicleta, trabaja de extra de cine, locutor y es en esta estancia en el país galo donde un elemento se entromete en sus obras, la luz le brota como si fueran pequeños soles.
Regresa a México y como una fuerza incontenible, su vida se poblada de luz que emana en todos los rincones que acontecen su vida, su casa, trabajo y obras pronto son envueltas en círculos mágicos donde las sombras y la refracción armonizan con su persona.
En un intento de democratizar la belleza a través del arte, se ve involucrado en la creación y construcción de extraños instrumentos con el objeto de convertir el desperdicio, basura y materiales olvidados por la existencia, y componer esculturas alzadas, hermosa y misteriosas.
Con los Magiscopios de Feliciano, participa en 125 exposiciones alrededor del mundo, México, Estados Unidos, Australia y Europa son testigos de la magia creada. Sus obras son coleccionadas en más de 75 museos repartidos entre México, Brasil, Estados Unidos, Canadá, Colombia, Francia, Israel y Gran Bretaña entre varios más.
UNESCO rinde homenaje a el trabajo entregado y en 1964, se estrena en Nueva York la película “El mundo de Feliciano Béjar” a la vez que en 1966 se exhibe en el Palacio de Bellas Artes, parte de su obra, en recinto de tan mayor importancia.
El nacido en Jiquilpan Michoacán, muere en 2007 a la edad de 86 años y ahora el Museo de Arte Contemporáneo Alfredo Zalce (MACAZ) invita a conocer el Magiscopio “Custodia de Mesa” en el marco de su XVI aniversario luctuoso.
“Mis Magiscopios tienen cualidades de instrumentos ópticos: al mismo tiempo fantástico como calidoscopios y científico como telescopios. Algunos distorsionan, otros afinan, pero siempre dan una nueva visión. Como su nombre genérico lo indica, ellos son instrumentos para ver mágicamente, para ver la magia y la poesía que existe alrededor de nosotros todos los días pero que nuestros ojos indiferentes no quieren ver” Feliciano Béjar Ruiz.
Por: Axel Gómez


