El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, consideró que la quema de vehículos y establecimientos comerciales en los municipios de Apatzingán y Uruapan, fue una estrategia de propaganda mediática a cargo de grupos delincuenciales que buscan frenar el combate a delitos como la extorsión y el narcotráfico.
Cuestionado sobre los hechos registrados el fin de semana en dichas localidades, el mandatario informó que de inmediato, las autoridades estatales y federales atendieron la emergencia y calificó a estos ataques, como intentos mediáticos de la delincuencia para evitar la persecución del llamado cobro de piso y el tráfico de sustancias ilícitas.
Asimismo, Ramírez Bedolla reiteró que en la entidad, existe plena coordinación con el ejército mexicano, la Guardia Nacional y la Fiscalía de Michoacán y lo que permitió detener a los atacantes e iniciar las investigaciones para encontrar y aprehender a los autorices intelectuales de estos delitos.
De igual modo, el gobernador reiteró que no habrá impunidad en el combate a estos y otros delitos, sin embargo, el titular del ejecutivo estatal no aclaró que los ataques fueron consecuencia de la detención de líderes de grupos delincuenciales que operan en Uruapan y Apatzingán así como en la región de Tierra Caliente.
Por: Oscar Mendoza


