Morelia, Michoacán, a 10 de julio de 2026.- Gaby Molina reconoció el legado de doña Amalia Solórzano Bravo, una mujer michoacana que dejó huella en la historia de México por su sensibilidad, solidaridad y compromiso con quienes más lo necesitaban.
La aspirante a la Coordinación Estatal para la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional señaló que, aunque muchas veces se recuerda a doña Amalia por haber sido compañera del general Lázaro Cárdenas del Río, su historia va mucho más allá: fue una mujer cercana, generosa y profundamente comprometida con las causas sociales.
En el marco del 115 aniversario de su nacimiento, destacó que doña Amalia hizo de la solidaridad una forma de vida. Acompañó causas importantes, tendió la mano a familias en momentos difíciles y tuvo un papel fundamental en la recepción de miles de personas que encontraron en México un refugio durante el exilio republicano español.
Gaby Molina, junto con Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, Lázaro, Cuauhtémoc, y Camila Cárdenas Batel; así como Mayra Coffigny de Cárdenas coincidió en el reconocimiento que hace el Congreso de Michoacán al inscribir su nombre con letras doradas en el Frontispicio de Honor del Pleno Legislativo, porque nos recuerda que doña Amalia demostró que servir al pueblo también es estar cerca, tender la mano y actuar con humanidad.
Gaby Molina destacó, tal como lo recordó su nieto Cuauhtémoc Cárdenas, que doña Amalia, más allá del respaldo institucional, ofreció amistad, cercanía y afecto a muchas de las familias que ayudó. Su hogar se convirtió en un espacio de encuentro para quienes buscaban consejo, solidaridad o simplemente un lugar donde sentirse acompañados en medio del exilio, haciendo mucho menos doloroso el desarraigo.



