La más reciente encuesta publicada por Teorema sobre la carrera rumbo a la presidencia municipal de Morelia en 2027 exhibe lo que ya muchos ciudadanos advierten en las calles: una baraja de aspirantes reciclados, sin propuestas frescas y otros sii conexión real con la ciudadanía.
En el escenario donde se mide a Ale Anguiano, la funcionaria aparece con un 52% de intención efectiva de voto, seguida por Ernesto Núñez con 39%. No obstante, los propios datos revelan que solo el 36% la menciona de forma espontánea como su opción preferida en Morena, lo que demuestra que su posicionamiento no es tan sólido como aparenta. En contraste, un 27% de los encuestados en algunos escenarios prefirió declarar que no votaría por ninguno, lo que refleja el desencanto generalizado.
Anguiano ha sido señalada por su bajo perfil y escasa presencia en territorio; su ascenso en encuestas responde más a una estrategia de exposición mediática que a una construcción de liderazgo social. En lugar de generar entusiasmo, representa la continuidad de un aparato político más preocupado por el control interno que por escuchar a la gente.
Ernesto Núñez, abanderado del Partido Verde Ecologista, aparece con hasta 39% en algunos careos. Sin embargo, su partido apenas alcanza el 20% en la medición general, y su figura está lejos de representar una opción auténticamente ciudadana. Su presencia en la contienda parece responder a acuerdos cupulares, más que a una demanda popular genuina.
Otro caso que destaca es el de René Valencia, quien pese a estar incluido en todos los escenarios evaluados, nunca supera el 7% de intención efectiva de voto. Su falta de arraigo y la ausencia de propuestas claras lo colocan como un perfil testimonial más que competitivo.
Los datos también muestran un rechazo profundo a las opciones del PRI y PAN, cuyos posibles aspirantes no logran levantar cabeza. El 70% de los encuestados declara no sentirse representado por ninguno de los nombres propuestos por esos partidos.
A pesar de los intentos de presentar estos resultados como una fotografía objetiva del panorama político en Morelia, la encuesta de Teorema evidencia más los vacíos que las fortalezas: sin revelar claramente el método de selección de escenarios ni el nivel de conocimiento por perfil, y sin explicar por qué se incluyen ciertos nombres y se excluyen otros, el estudio termina pareciendo más un ejercicio dirigido que una herramienta de medición confiable.
Mientras tanto, la ciudadanía sigue esperando liderazgos reales, cercanos, y con visión de futuro. No los mismos nombres de siempre inflados en encuestas que, como la publicada por Teorema, dejan más dudas que certezas.


