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NFL Draft 2026: Los quarterbacks más destacados de la temporada

El Draft 2026 de la NFL está a la vuelta de la esquina, arrancando el próximo 23 de abril en Pittsburgh. Con el circuito previo al draft prácticamente concluido, ha llegado el momento de establecer oficialmente mi clasificación de quarterbacks. ¿Quiénes son los mejores pasadores disponibles?

He identificado a todos los mariscales de campo que tienen buenas probabilidades de ser reclutados. Esta lista abarca a 12 jugadores e incluye información que he obtenido a través de mis conversaciones con cazatalentos y ejecutivos de los equipos durante poco más de un año.

Analizaré las fortalezas y debilidades de los 12 quarterbacks, dónde se encuentra actualmente el valor de cada mariscal de campo en el draft y señalaré cuál sería el equipo ideal para cada uno de ellos.

Que comience el ejercicio y procedamos a clasificar a los 12 mejores quarterbacks de la Clase 2026.

1. Fernando Mendoza, Indiana

Estatura: 6 pies con 5 pulgadas | Peso: 236 libras
Clase: Junior (redshirt)| Rango proyectado: Ronda 1

Equipo en el que encaja mejor: Las Vegas Raiders

Área en la que destaca: Siempre parece haber un quarterback que asciende rápidamente desde ser considerado prospecto para el segundo o tercer día antes de la temporada hasta colocarse en la parte alta de la primera ronda (como Jayden Daniels y Cam Ward). Fernando Mendoza cumple ese papel en esta generación. Se transfirió a Indiana la última temporada baja después de pasar sus primeras tres campañas en Cal. Había mucho entusiasmo entre los cazatalentos sobre Fernando Mendoza el verano pasado, pero muchos querían esperar y ver antes de la temporada 2025. Cumplió con creces, terminando con 3,535 yardas aéreas, 41 touchdowns y solo seis intercepciones, ganando el Trofeo Heisman y llevando a los Hoosiers a su primer campeonato nacional.

Unir rutas aisladas o individuales tras conceptos de ataque terrestre ha sido benéfico para Fernando Mendoza, quien se muestra cómodo con lecturas que ponen en conflicto a los defensivos. Tiene un lanzamiento enérgico, haciendo de su mecánica y el juego aéreo de los Hoosiers un combo ideal. Su porcentaje de pase completos ajustado de 79.2 por ciento fue el segundo más alto de la nación. También fue fenomenal en la zona roja la temporada pasada, con 27 touchdowns (sin intercepciones), la mayor cantidad en la FBS, tres más que Darian Mensah de Duke.

La dureza y la capacidad de superar la adversidad son dos de sus cualidades más importantes. Ayudó a los Hoosiers a lograr una victoria como visitante en Oregon en la Semana 7, montó una serie de 80 yardas para ganar el partido en Penn State, y superó a Ohio State en un físico Juego por el Campeonato de la Big Ten, donde estuvo temporalmente fuera por lesión. Cerró todo con un valiente acarreo de touchdown para ganar el Campeonato Nacional ante Miami. Es, desde el punto de vista de la adversidad y fortaleza, uno de los mejores currículums que un prospecto de quarterback puede tener. Por eso Fernando Mendoza es el gran favorito para ser elegido por los Raiders con la primera selección global.

Fernando Mendoza: «Mi meta es ser el mejor QB en septiembre»

El QB de Indiana, ganador del Heisman habló sobre sus aspiraciones para el Draft de la NFL 2026.

Dónde debe mejorar: Aunque Fernando Mendoza se siente cómodo dentro de la bolsa de protección, tiene dificultades cuando se le obliga a salir de su punto de lanzamiento original. Al moverse, tuvo un 53.2 por ciento de pases completos la temporada pasada. Muchas de sus imprecisiones se dieron cuando fue obligado a moverse, salió de la bolsa de protección o fue forzado a improvisar. Al enfrentarse a presión real, su porcentaje bajó al 50 por ciento.

Aunque se ha separado como el mejor pasador del año, un área relativamente nueva a nivel NFL será operar bajo centro. La temporada pasada jugó casi exclusivamente desde la formación escopeta, tomando solo el 3 por ciento de sus jugadas bajo centro. Trabajar desde esa posición es importante en la NFL, ya que mantiene a las defensivas a la expectativa y potencia el efecto de los engaños de carrera, así que Fernando Mendoza deberá trabajar esas mecánicas.


 

2. Ty Simpson, Alabama

Estatura: 6 pies con 1 pulgadas | Peso: 211 libras
Clase: Junior (redshirt)| Rango proyectado: Finales de la Ronda 1, principios del Día 2

Equipo en el que encaja mejor: Arizona Cardinals

Área en la que destaca: Después de un inicio flojo en la Semana 1, Ty Simpson tuvo una racha encendida a la mitad de su única temporada como titular. En ocho partidos que incluyeron cuatro rivales clasificados en el top 16 (Georgia, Vanderbilt, Missouri y Tennessee), Ty Simpson lanzó para 1,954 yardas, 19 touchdowns y solo una intercepción, completando el 71.9 por ciento de sus pases. Ty Simpson demostró ser un pasador calmado con un brazo ligeramente superior a la media, y que pocas cosas lo alteran en la bolsa de protección.

No hay pase que Ty Simpson sienta que no pueda hacer, y su tenacidad y confianza resaltan por momentos. Hijo del entrenador en jefe de UT-Martin, Jason Simpson, su inteligencia y conocimiento del fútbol americano son fáciles de notar. Se le dio autonomía antes del saque y frecuentemente alteraba protecciones y jugadas. Su lectura de defensivas está por encima de lo normal para un prospecto con 15 inicios en su carrera.

Ty Simpson es un atleta subestimado, cuya capacidad de moverse en la bolsa de protección está entre las mejores de la generación. También puede hacer jugadas improvisadas. De sus 30 touchdowns totales la temporada pasada (28 por aire, dos por tierra), siete ocurrieron estando fuera de la bolsa de protección. Sabe reconocer y adaptarse a las formaciones defensivas antes del saque.

Ty Simpson decidió lanzar en el Combinado de Talento y mejoró su posición después de un cierre decepcionante la temporada pasada. Demostró buena técnica en pases intermedios, pero lo más destacado fue su toque en envíos profundos.

«Yo no lo elegiría antes del Día 2, pero creo que tiene oportunidad de ir entre el 20 y el 32,» comentó un cazatalento de la AFC. «Es porque la demanda superará ampliamente la calidad en esta generación de quarterbacks«.

Dónde debe mejorar: A veces Ty Simpson no reconoce cuándo una jugada ha muerto. Tiende a mantener el balón demasiado y corre en círculos, buscando extender jugadas que claramente ya fracasaron. De ahí que pierda yardas en acciones negativas que podría evitar lanzando el balón fuera del campo, corriendo o lanzando a su válvula de escape.

La puntería de Ty Simpson decayó al final, resultando en un 11.2 por ciento de pases desviados, ubicándolo en el puesto 63 de la FBS. Y, pese a su desempeño en el Combinado de Talento, solo completó el 37.3 por ciento de sus envíos de 20 o más yardas aéreas en 2025.

La falta de partidos como titular también genera dudas. Muchos cazatalentos siguen cuidándose por la muestra pequeña.


 

3. Garrett Nussmeier, LSU

Estatura: 6 pies con 2 pulgadas | Peso: 203 libras
Clase: Senior (redshirt) | Rango proyectado: Finales del Día 2, principios del Día 3

Equipo en el que encaja mejor: Los Angeles Rams

Área en la que destaca: Garrett Nussmeier inició la temporada 2025 con grandes expectativas tras un primer año prometedor como titular. Mostró destellos en 2024, lanzando 4,052 yardas y 29 touchdowns, ilusionando a muchos evaluadores con que podía ser el mejor quarterback de la Clase 2026. Pero no sucedió, ya que bajó su nivel, sumando 1,927 yardas, 12 touchdowns y cinco intercepciones en nueve partidos, afectado por varias lesiones, incluyendo un problema en la rodilla.

Principalmente juega desde la bolsa de protección y con anticipación sin miedo. Lanza con precisión en las rutas intermedias, sabiendo dónde terminarán sus receptores. Tiene brazo flexible, cambia sus ángulos de lanzamiento y trayectorias según lo necesite. Maneja bien la bolsa de protección, identifica opciones y libera rápido el balón.

Garrett Nussmeier llegó al proceso previo al draft queriendo demostrar que estaba sano y lo logró en gran parte durante la semana del Senior Bowl. Eso es parte de su atractivo, pues, aunque no tiene el brazo más potente, no teme desafiar defensivas y confía en sus objetivos en el perímetro.

Dónde debe mejorar: Debido al esquema de LSU con pases rápidos y pantallas frecuentes, Garrett Nussmeier atacó casi solo zonas cortas la última temporada, promediando solo 6.4 yardas aéreas por intento (N° 130 en la FBS). El mal ataque terrestre de LSU (N° 126 en la FBS) tampoco ayudó.

Es algo temerario, para bien y para mal. Muestra episodios de descuido por su confianza en anticipar. Muchos ven en Garrett Nussmeier el perfil de un prospecto de rondas medias/finales con talento, lucidez y mentalidad para durar en la liga más de una década como suplente, pudiendo convertirse en titular ocasionalmente.


 

4. Carson Beck, Miami

Estatura: 6 pies con 5 pulgadas | Peso: 233 libras
Clase: Senior de sexto año | Rango proyectado: Finales del Día 2, principios del Día 3

Equipo en el que encaja mejor: New York Jets

Área en la que destaca: Antes considerado candidato a la primera selección global del draft 2025, sus inconsistencias le llevaron a transferirse desde Georgia a Miami. Pero allí empezó a recuperar su valor, finalizando con 3,813 yardas, 30 touchdowns y 12 intercepciones. Incluso una de esas intercepciones fue en la última serie del Juego por el Campeonato Nacional ante Indiana, pero encontró una gran conexión con sus compañeros y la línea ofensiva.

Carson Beck mejoró gracias a una mejor estructura y apoyos, mostrándose como en 2023 más que en 2024. Es pasador de ritmo, luce jugando en sincronía, con 74.8 por ciento de completos ajustados (octavo mejor del país). Es un pasador equilibrado, que disecciona defensivas con precisión y decisión, soltando rápido el balón. Muchos equipos lo ven como una opción sólida de ronda media.

«No necesitamos un quarterback, pero él es el favorito para ser el tercer mariscal de campo que salga de la pizarra si necesitamos tomar uno», me señaló un director de cazatalentos colegial de la NFC durante el Combinado de Talento.

Dónde debe mejorar: Cuando las defensivas logran presionarlo rápido, Carson Beck baja muchísimo su nivel. Su porcentaje de pases desviados con los pies plantados (9.7 por ciento) fue muy distinto al que registró en movimiento (21.4 por ciento). Necesita un buen entorno para tener éxito y depende más de la infraestructura que otros quarterbacks: su línea ofensiva le permitió el menor porcentaje de presión (17.1 por ciento) y casi tres segundos para lanzar por jugada. ¿Podrá rendir igual con menos apoyo?


 

5. Drew Allar, Penn State

Estatura: 6 pies con 5 pulgadas | Peso: 228 libras
Clase: Senior | Rango proyectado: Finales del Día 2, principios del Día 3

Equipo en el que encaja mejor: Pittsburgh Steelers

Área en la que destaca: Drew Allar tiene el prototipo de tamaño y fuerza de brazo. Es un pasador intermedio superior a la media, no teme lanzar a ventanas cerradas y puede conectar rutas entre números con precisión. Agota las progresiones para entregar el pase correcto y cuenta con movilidad para moverse en la bolsa de protección y ganar yardas.

Cuenta con amplia experiencia, con 35 inicios y 45 partidos. Mejoró notablemente su precisión del 59.9 por ciento en 2023 al 66.5 por ciento en 2024. Tras anunciar su regreso para la última temporada, se esperaba que fuera de los mejores quarterbacks de la generación.

Pero esto no se dio. Tras una derrota dolorosa en doble tiempo extra ante Oregon con una intercepción suya al final, perdieron contra UCLA y Northwestern, donde se lesionó el tobillo y quedó fuera toda la campaña. Previo a la lesión tenía 1,100 yardas, ocho touchdowns y tres intercepciones.

En el Combinado de Talento recibió buenos comentarios mostrando fuerza de brazo y mejorando precisión conforme avanzó la sesión. «Me encanta que haya salido a competir,» comentó un cazatalentos de la AFC. «Ha sido una incógnita tras la lesión, pero demostró que se está recuperando».

Dónde debe mejorar: Su puntería retrocedió, ya que su 12.5 por ciento de lanzamientos desviados se ubicó en el lugar N° 94 de la FBS. Suele lanzar alto o bajo, complicando recepciones a sus compañeros.

«Luce bien contra rivales modestos, pero le falta el partido consagratorio contra un equipo de élite», dijo un gerente general asistente de la AFC.

Las franquicias suelen enamorarse de sus atributos físicos. En el grupo de quarterbacks pronosticados para ser elegidos entre la tercera y cuarta ronda, Drew Allar es el que más herramientas tiene, pero aún debe mejorar técnica y puntería. Probablemente algún equipo crea que puede pulirlo.


 

6. Cole Payton, North Dakota State

Estatura: 6 pies con 3 pulgadas | Peso: 232 libras
Clase: Senior | Rango proyectado: Finales del Día 2, principios del Día 3

Equipo en el que encaja mejor: Green Bay Packers

Área en la que destaca: Cole Payton sigue la tradición de destacados quarterbacks de North Dakota State. Tras perderse casi media temporada 2024 por lesión en el hombro, regresó en 2025 sumando 3,188 yardas y 29 touchdowns totales (16 por aire, 13 por tierra), y solo cuatro intercepciones.

Es una doble amenaza sólida, con físico para lanzar desde la bolsa de protección y correr. Es resistente ante golpes y mantiene la precisión. Excepcional lanzando profundo, con un toque envidiables. El juego terrestre diseñado y situaciones de corto yardaje funcionan con él gracias a su visión y combatividad.

Fue el pasador más consistente en la semana del Senior Bowl, ejecutando progresiones, lanzando en ventanas apretadas y leyendo el campo. Aunque algunos equipos lo ven más como atleta, Cole Payton es un pasador legítimo con potencial.

«Por fin estuvo sano este año, antes de ese partido en los playoffs, y la verdad es que me gustó bastante lo que vi en sus videos», comentó un cazatalentos de la AFC. «Pensamos que encajaba más en el perfil de un Taysom Hill, con la capacidad de hacer algo más que simplemente lanzar el balón».

Dónde debe mejorar: Tiene una mecánica de lanzamiento circular. Debe dejar de depender tanto del tren superior para generar potencia, pues su rigidez en el tren inferior se nota en los pases a la izquierda. Mejorar progresiones y lectura del campo, así como aprovechar mejor su movilidad, son áreas pendientes. También tiende a quedarse en la primera opción y no siempre ve al resto de los objetivos.

Y finalmente, Cole Payton también necesita utilizar más su movilidad para correr cuando las jugadas se rompen o cuando sus primeras opciones no están disponibles.

Cole Payton se fracturó el pulgar en la mano de lanzar durante la derrota de su equipo en la segunda ronda de los playoffs.


 

7. Taylen Green, Arkansas

Estatura: 6 pies con 6 pulgadas | Peso: 227 libras
Clase: Senior de quinto año | Rango proyectado: Principios del Día 3

Equipo en el que encaja mejor: Philadelphia Eagles

Área en la que destaca: En la que terminó siendo la mejor prueba atlética de un quarterback en la historia del Combinado de Talento, Taylen Green corrió las 40 yardas en 4.36 segundos, registró 43.5 pulgadas en salto vertical y 11 pies 2 pulgadas en salto largo. Esa explosividad se ve en el campo.

«Si puedo desarrollar un quarterback con tiempo, él es a quien le daría una oportunidad», comentó un general manager asistente de la NFC. «Hay muchas cosas creativas por hacer mientras aprende, y ese perfil es el que normalmente quieres arriesgar».

Taylen Green fue titular inmediato en los Razorbacks luego de transferirse desde Boise State. Sumó 2,714 yardas, 19 touchdowns y 11 intercepciones, junto con 771 yardas terrestres (N° 12 entre quarterbacks en la FBS) y dos touchdowns. Tuvo ocho partidos con más de 50 yardas por tierra. También tiene buen brazo y aprovecha su desprendimiento del balón por encima de la cabeza.

Demostró capacidad para jugadas explosivas tanto por aire (14 completos de 20 o más yardas) como por tierra. Será objetivo de equipos que buscan pasadores con alto potencial a desarrollar.

Dónde debe mejorar: Sus errores resaltaron conforme avanzó la temporada, especialmente el tiempo que tarda en lanzar: promedio de 3.13 segundos, puesto N° 134 de 138 quarterbacks en la FBS, y su indecisión en zonas cortas e intermedias fue factor. Padeció mucho ante presión: las 27 capturas sufridas llegaron bajo presión real, y solo completó 38.6 por ciento en esas situaciones.

Su techo es altísimo, pero sus malos momentos dejan serias dudas. El desarrollo como pasador será turbulento. Tiene el talento físico, pero debe mejorar precisión, trabajo de pies y sincronización.


 

8. Luke Altmyer, Illinois

Estatura: 6 pies con 2 pulgadas | Peso: 210 libras
Clase: Senior | Rango proyectado: Principios-mediados del Día 3

Equipo en el que encaja mejor: San Francisco 49ers

Área en la que destaca: Tras llegar a Illinois desde Ole Miss en 2023, Luke Altmyer fue titular en su primer año y mejoró en cada temporada. En 2025 terminó con 3,007 yardas, 22 touchdowns y solo cinco intercepciones. Luke Altmyer es un verdadero repartidor que distribuye rápido el balón y procesa defensivas velozmente. Detecta fallas en las coberturas, y su 8.0 por ciento de lanzamientos desviados fue el octavo mejor de la FBS.

La ofensiva de Illinois mezcla distintos tipos de formaciones, por lo que Luke Altmyer tiene experiencia en diversas alineaciones antes del saque. Juega bajo centro o en la posición escopeta, opera bien con engaños de carrera y analiza conceptos en varios niveles. También puede correr si hay oportunidad, mostrando la habilidad de escapar y eludir defensores.

En el Senior Bowl, mantuvo la ofensiva eficiente, lanzando en ritmo y mostrando la movilidad para escapar y crear jugadas fuera de la bolsa de protección.

Dónde debe mejorar: Su confianza puede ser ventaja y desventaja, pues a veces ignora opciones seguras buscando jugadas espectaculares. Esto puede llevarlo a lanzar a ventanas muy cerradas. Su brazo es limitado, pero funciona bien en esquemas de rutas cronometradas.

Muchos lo ven como una buena apuesta tardía que podría convertirse en suplente duradero en la NFL.


 

9. Cade Klubnik, Clemson

Estatura: 6 pies con 2 pulgadas | Peso: 207 libras
Clase: Senior | Rango proyectado: Principios-mediados del Día 3

Equipo en el que encaja mejor: New England Patriots

Área en la que destaca: Con los titulares de línea ofensiva y sus tres principales receptores de vuelta, parecía tener el mejor apoyo del país y la oportunidad ideal para brillar luego de su año de destape en 2024. Por eso lo tenía como posible selección número 1 en mi proyección inicial. Sin embargo, terminó con 2,943 yardas, 16 touchdowns y seis intercepciones. Está más cómodo con engaños de carrera, logrando 10 touchdowns, dos intercepciones y 72.7 por ciento de completos.

Tiene rachas de juego muy bueno seguidas de periodos flojos, como un tirador de triples irregular. Su mecánica de lanzamiento limpia le permite distribuir bien en las zonas cortas en las que se enfocaba la ofensiva. Además, puede correr cuando la jugada se rompe.

Dónde debe mejorar: Cade Klubnik tiene muchos rasgos promedio, pero ninguno que lo destaque especialmente. Fuera de su gran partido contra North Carolina en la Semana 6 (22 de 24 pases completos, 254 yardas y 4 touchdowns), le costó lanzar a tiempo. Le noté problemas de sincronía en la lectura de conceptos, como lo demostró ante LSU en el primer partido de 2025. Su anticipación es baja y suele esperar a que el receptor esté completamente libre.

Su mecánica se descompone bajo presión y su precisión baja mucho: solo completó 48.5 por ciento en esas situaciones. Ya es consenso que es prospecto de rondas medias a finales.


 

10. Sawyer Robertson, Baylor

Estatura: 6 pies con 4 pulgadas | Peso: 216 libras
Clase: Senior (redshirt) | Rango proyectado: Finales del Día 3, UDFA

Equipo en el que encaja mejor: Atlanta Falcons

Área en la que destaca: Sawyer Robertson tiene una mecánica de lanzamiento eficiente, lo cual le ayudó a distribuir el balón en la ofensiva spread de Baylor. Tras su transferencia de Mississippi State, asumió el rol titular temprano en 2024 y dirigió una de las unidades más explosivas de las últimas dos temporadas.

Cerró su carrera universitaria con dos campañas seguidas de más de 3,000 yardas: en 2025 sumó 3,681 yardas, 31 touchdowns y 12 intercepciones. Siempre busca el ataque vertical, sumando 26 envíos completos de más de 20 yardas, el décimo segundo mejor registro de la FBS. Toma decisiones rápidas y reparte el balón a cualquier receptor disponible en el campo.

Dónde debe mejorar: Su puntería y manejo de la bolsa de protección se ven afectados ante defensivas que lo apresuran. Sus 12 intercepciones fueron la quinta peor marca, y tuvo tres partidos con al menos dos intercepciones. Sus decisiones empeoraban en el último cuarto, con seis intercepciones. Pases cortos y malas lecturas provocaron sus errores.


 

11. Joe Fagnano, UConn

Estatura: 6 pies con 3 pulgadas | Peso: 226 libras
Clase: Senior de séptimo año | Rango proyectado: Finales del Día 3, UDFA

Equipo en el que encaja mejor: Detroit Lions

Área en la que destaca: Joe Fagnano, inusual senior de séptimo año, jugó cuatro temporadas en Maine (2019-22) antes de llegar a UConn en 2023. En 2025 tuvo su mejor año, con 3,448 yardas, 28 touchdowns y solo una intercepción (pase desviado ante Air Force). Es un pasador mecánicamente sólido: coordinación de ojos, pies y mecánica. Llega bien a lecturas de todo el campo, comprende sus limitaciones y se inclina por el pase correcto. Libera el balón rápido, con un promedio de 2.56 segundos, top 25 en la FBS.

Brilló ante rivales grandes (2-1 ante equipos ACC, incluida victoria sobre el campeón Duke). Sus 14 touchdowns para tomar la ventaja fueron la marca más alta de la FBS.

Dónde debe mejorar: Jugar en una ofensiva de pases rápidos influyó: 28.8 por ciento de sus intentos fueron en o detrás de la línea de golpeo (N° 38 en la FBS). Su fuerza de brazo es limitada y no deslumbrará lanzando a espacios reducidos. Prefiere el pase seguro a tomar riesgos en ventanas apretadas.


 

12. Diego Pavia, Vanderbilt

Estatura: 5 pies con 10 pulgadas | Peso: 207 libras
Clase: Senior de sexto año | Rango proyectado: Finales del Día 3, UDFA

Equipo en el que encaja mejor: Baltimore Ravens

Área en la que destaca: Tras dos años en junior college y dos años en New Mexico State, Diego Pavia llegó a Vanderbilt en 2024. Fue el motor de una de las transformaciones más mágicas en el país en los últimos años. Sumó 3,539 yardas, 29 touchdowns y ocho intercepciones en su última temporada, quedando segundo en la votación por el Trofeo Heisman.

Sus 8.8 yardas por cada vez que se retrasó para lanzar fueron la cifra más alta en la FBS; puede hacer jugadas explosivas y complica a las defensivas con su creatividad fuera de la bolsa de protección. Con mentalidad desafiante y sin miedo al riesgo, muestra gran templanza y juega su mejor fútbol americano ante rivales difíciles sin importar el entorno.

Le encanta extender las jugadas y lanzar profundo, como muestran sus 9.4 yardas por intento (segunda cifra más alta en FBS).

Dónde debe mejorar: Dónde necesita mejorar: Con una estatura inferior a los 5 pies con 10 pulgadas, quarterbacks con el tamaño de Diego Pavia difícilmente duran en la NFL como reclutas de rondas bajas. Su tamaño lo convierte en un caso atípico extremo, lo cual podría hacer que algunos equipos lo descarten de sus listas para el draft. Diego Pavia de aprender cómo operar consistentemente en progresiones, ya que el sistema ofensivo de Vanderbilt incluía principalmente lecturas de una o dos opciones en posición escopeta.

También suele salir de la bolsa de protección antes de tiempo si las primeras opciones no están descubiertas. No hay duda de su competitividad y efecto en Vanderbilt, y algún equipo podría apostar por él tarde en el draft. Es innegable el impacto que tuvo en el programa de Vanderbilt, así como el papel fundamental que desempeñó en la drástica mejoría experimentada por el equipo a lo largo de las dos últimas temporadas.

¿Traspasarán, cortarán o retendrán 49ers al receptor Brandon Aiyuk?

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El QB de Indiana, ganador del Heisman habló sobre sus aspiraciones para el Draft de la NFL 2026. (3:17)

El salario base de Aiyuk para 2026 es de tan solo 1,215 millones de dólares, una auténtica ganga si se tienen en cuenta todos los factores.


SANTA CLARA, California — En los días posteriores a la conclusión de la temporada 2025 de los San Francisco 49ers, el gerente general John Lynch dejó claro que el equipo se separaría del receptor abierto Brandon Aiyuk en algún momento durante esta temporada baja.

Un mes después, durante el NFL Combine, Lynch declaró que el equipo estaba a la espera del inicio del nuevo año de la liga, en marzo, para hacer oficial dicha transacción en algún momento posterior a esa fecha.

Más tarde, durante las reuniones de la liga celebradas la semana pasada en Phoenix, el entrenador Kyle Shanahan se hizo eco de ese sentir, aunque aclaró que el movimiento no se concretaría con rapidez a menos que alguien presentara una oferta de traspaso aceptable.

«No tengo una fecha fijada para ello», comentó Shanahan. «Pero sé que, tarde o temprano, la situación se resolverá por sí misma. Confiamos en poder obtener algo a cambio de [él]. Y soy consciente de que no tenemos ninguna prisa por llevarlo a cabo».

En lo que se está convirtiendo en uno de los procesos de «divorcio» más prolongados que se recuerden en la historia reciente de la NFL, los Niners se aferran a la esperanza de poder obtener algún tipo de compensación por un jugador que no ha vuelto a jugar desde el 20 de octubre de 2024 (fecha en la que sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior, del ligamento colateral medial y del menisco de su rodilla derecha) y que no ha mantenido contacto alguno con el equipo desde finales de noviembre.

A pesar de los comentarios de Shanahan y Lynch respecto a la inminente salida de Aiyuk, el propietario de los Niners, Jed York, introdujo un nuevo matiz la semana pasada al sugerir que existe, al menos como una posibilidad remota, la opción de que Aiyuk permanezca en el equipo durante la temporada 2026.

«Creo que todo es posible, ¿verdad?», afirmó York. «Queremos asegurarnos de contar con una plantilla lo más talentosa posible. Ante todo, él necesita recuperar su salud y estar en condiciones de rendir al máximo nivel. Considero que, una vez que eso suceda, estaremos hablando de un jugador de fútbol americano verdaderamente excepcional».

A continuación, ofrecemos un análisis más detallado sobre el estado actual de la situación con Aiyuk, las probabilidades de que se concrete un traspaso y si realmente existe la posibilidad de que termine quedándose en San Francisco.


¿Cuánto tiempo mantendrán los 49ers a Aiyuk?

Por ahora, la única fecha límite es el 1 de septiembre, momento en el que vence un bono de opción de 24,935 millones de dólares para Aiyuk. Los 49ers preferirían desprenderse de Aiyuk mucho antes de esa fecha, pero, dado que esta se encuentra aún muy lejana, al menos les otorga cierta flexibilidad.

Los Niners no necesitan el espacio salarial —mínimo, por cierto— para la temporada 2026 que generaría la liberación de Aiyuk; por lo tanto, tienen incentivos para retenerlo en caso de que algún equipo desee presentar una oferta de traspaso.

Si bien, a primera vista, los comentarios de Shanahan y York parecían sugerir cosas distintas, ambos sirvieron, en la práctica, para hacerle saber a la liga que, si desean adquirir a Aiyuk —evaluar su estado físico y lograr que se aclimate durante el programa de la temporada baja—, tendrían que actuar con prontitud.

«Tienes que hacer lo que sea correcto para los Niners; no se trata de hacerle un favor a ningún otro equipo con la mayor celeridad posible», afirmó Shanahan.

Fuentes tanto del equipo como de la liga han indicado que los Washington Commanders constituyen el destino más probable para Aiyuk una vez que este abandone la franquicia. El gerente general de los Commanders, Adam Peters, formaba parte del departamento de personal de San Francisco cuando el equipo seleccionó a Aiyuk en el *draft*. Y lo que es aún más importante: Aiyuk mantiene una estrecha amistad con el mariscal de campo de Washington, Jayden Daniels, forjada durante el tiempo que ambos compartieron en la Universidad Estatal de Arizona; de hecho, en el pasado, Aiyuk ha manifestado abiertamente su deseo de jugar junto a Daniels. Si alguien puede ofrecer información privilegiada sobre la situación actual de Aiyuk, ese es, probablemente, Daniels.

Shanahan Peters cenaron juntos durante las reuniones de la liga celebradas en Phoenix; no obstante, queda por ver si los Commanders estarían dispuestos a ofrecer alguna contraprestación a cambio de Aiyuk, en lugar de limitarse a esperar para ver si este termina siendo liberado.

Por el momento, los 49ers parecen conformes con aguardar y observar si algún equipo se muestra dispuesto a ofrecerles algo a cambio de Aiyuk.


¿Qué papel juegan los aspectos financieros en los intentos de traspasar a Aiyuk?

El salario base de Aiyuk para 2026 es de tan solo 1,215 millones de dólares, una auténtica ganga si se tienen en cuenta todos los factores. Sin embargo, esa bonificación por opción complica las cosas para cualquier equipo que pretenda adquirirlo.

Si se ejerce el bono, el equipo que emplee a Aiyuk tendría que prorratearlo hasta el año 2030, lo que, en la práctica, añadiría una cantidad potencialmente significativa de «dinero muerto» (costo residual) a su tope salarial si Aiyuk no rinde lo esperado. Además, dicho bono no está garantizado, dado que los Niners anularon las garantías restantes del contrato de Aiyuk el pasado mes de julio, cuando este no participó en las sesiones de rehabilitación obligatorias para su rodilla derecha lesionada.

Sin embargo, si no se ejerce ese bono de opción, el equipo que adquiera al jugador tendría que asumir la totalidad del monto de una sola vez, lo que elevaría su salario para el año 2026 a más de 26 millones de dólares. Si a esto le sumamos unos salarios base que se disparan hasta los 27,274 millones de dólares en 2027 y los 29,15 millones en 2028, resulta difícil imaginar que algún equipo esté dispuesto a pagarle a Aiyuk una suma tan elevada; especialmente si consideramos la incertidumbre que rodea su recuperación tras la lesión y el modo en que han evolucionado los acontecimientos en San Francisco.

Cualquier equipo interesado en adquirir a Aiyuk querría, casi con total certeza, reestructurar su contrato; una maniobra que podría resultar complicada, ya que otorgaría a Aiyuk la capacidad de decidir, en última instancia, cuál será su próximo destino.

Si los 49ers deciden cortar a Aiyuk antes del 1 de junio, el plan consiste en hacerlo bajo la designación de «corte posterior al 1 de junio». Esto implicaría que los casi 30 millones de dólares en dinero muerto que deben asumir en su tope salarial se dividirían en dos partidas: 13,325 millones de dólares en 2026 y 21,247 millones en 2027.

Estas mismas cifras serían aplicables en caso de un traspaso; no obstante, cabe señalar que los traspasos no pueden acogerse a la designación de «operación posterior al 1 de junio». Por consiguiente, si los Niners desearan dividir la carga económica y traspasar a Aiyuk, tendrían que esperar hasta el mes de junio para llevarlo a cabo.


¿Es realista pensar que alguien realizará un traspaso por Aiyuk? Y, de ser así, ¿qué podrían obtener los 49ers a cambio?

Teniendo en cuenta todas las implicaciones financieras y la gran cantidad de incógnitas que rodean a Aiyuk, resulta difícil imaginar que algún equipo esté dispuesto a realizar un traspaso por él.

Esa ha sido la tónica hasta el momento, aunque tal vez la situación podría cambiar después del *draft*, si algún equipo con carencias en la posición de receptor no logra cubrir sus necesidades durante el evento. Es más, resulta complicado saber qué pasa por la mente de Aiyuk, dado que no se ha pronunciado públicamente sobre ninguno de los acontecimientos ocurridos en San Francisco desde su lesión en 2024.

En cuanto a lo que los Niners podrían obtener por Aiyuk, hace tiempo que dejaron de llegar ofertas que incluyeran selecciones de las primeras rondas (como las que recibieron antes de que él firmara su extensión de contrato en 2024).

En situaciones como esta, la solución suele consistir en un intercambio de selecciones de las rondas finales; sin embargo, los Niners no pueden recurrir a esa opción en el *draft* de este año, ya que actualmente no poseen ninguna selección más allá de la cuarta ronda. Esto, una vez más, sugiere que cualquier remota posibilidad de un traspaso se concretaría después del *draft* —y tal vez ya avanzado el verano—, con un retorno mínimo que incluiría selecciones de 2027 en adelante.


¿Podrían los 49ers limar asperezas y retener a Aiyuk?

Sería insensato descartar cualquier posibilidad, especialmente cuando se trata de los 49ers. En 2022, los Niners y el mariscal de campo Jimmy Garoppolo se despidieron de manera muy pública anticipando un traspaso durante la temporada baja; sin embargo, una cirugía de hombro terminó manteniéndolo en San Francisco bajo un contrato reestructurado. Ese año, fue titular en 10 partidos con los Niners tras un campo de entrenamiento incómodo en el que realizó su rehabilitación en un campo anexo.

Esa situación, por supuesto, es muy distinta a la actual, a pesar de las palabras de York sobre una posible reconciliación y sobre cómo la incorporación de los receptores veteranos Mike Evans y Christian Kirk a los Niners podría ayudar a Aiyuk a reintegrarse en el vestuario.

«Creo que nos estamos asegurando de que ese grupo sea lo que debe ser», afirmó York. «Y si BA forma parte de ese grupo, seremos un equipo con más talento, y no tengo ningún problema con ello».

Por supuesto, incluso si los Niners cambiaran de rumbo e intentaran retener a Aiyuk, no existe garantía alguna de que él estuviera siquiera dispuesto a aceptar tal acuerdo.

Todo ello sigue apuntando a que Aiyuk y los Niners separarán sus caminos en las próximas semanas o meses, mientras persisten las interrogantes sobre cuándo y cómo sucederá.

Patriots y su preparación para el NFL draft 2026

1. Entrenadores y reclutadores, unidos: Cuando Mike Vrabel se involucró personalmente en un ejercicio con el tackle ofensivo de Arizona State, Max Iheanachor, durante el Pro Day de los Sun Devils a finales de marzo, buscaba evaluar de primera mano la fuerza y estabilidad de Iheanachor, su equilibrio en el contacto y su capacidad para asimilar las instrucciones de los entrenadores, entre otras cosas.

Se ha convertido en un rito anual del mes de marzo para Vrabel, que se remonta a su etapa como entrenador en jefe de los Tennessee Titans (2018-23) e incluso a años anteriores, momento en el que deja momentáneamente su rol de entrenador para convertirse en un reclutador universitario de campo, involucrándose directamente en la acción.

Ahora llega el siguiente paso en lo que Vrabel y su equipo esperan que resulte en una clase del draft de 2026 verdaderamente excepcional: las reuniones que se celebran esta semana en el Gillette Stadium. En ellas, Vrabel, su cuerpo técnico y el departamento de personal —liderado por el vicepresidente ejecutivo de personal de jugadores, Eliot Wolf, y el vicepresidente de personal de jugadores, Ryan Cowden— se reúnen para finalizar su tablero de selección del draft.

Los Patriots poseen 11 selecciones en un draft que, según señalaron los evaluadores en la reunión anual de la NFL de la semana pasada, no cuenta con tanta profundidad de talento como el del año anterior; esto significa que resultará más difícil para los equipos encontrar prospectos del mismo calibre durante el tercer día del evento (entre la cuarta y la séptima ronda). La selección más alta de New England corresponde al puesto número 31 y, si Iheanachor sigue disponible en ese momento, el trabajo previo de Vrabel podría ser un factor decisivo a la hora de que los Patriots opten por seleccionarlo.

«Quizás subamos posiciones mediante un traspaso. Quizás bajemos posiciones. No lo sé. Pero me encanta tener la oportunidad de trabajar junto a Eliot, Ryan, sus respectivos equipos y el cuerpo técnico, tratando de aunar todos esos esfuerzos», comentó Vrabel.

«Mi objetivo es integrar la perspectiva del entrenador sobre un jugador con la visión del departamento de personal, para así incorporar a la persona más idónea a nuestro equipo».

Como parte de este proceso, se asignó a los entrenadores asistentes la tarea de evaluar a determinados prospectos y, en algunos casos, de entrevistarlos. Sus valoraciones constituirán una parte fundamental de las reuniones de esta semana, al combinarse con el trabajo realizado por los ojeadores, quienes han estado siguiendo la trayectoria de estos prospectos durante un periodo de tiempo más prolongado. El duelo físico de Vrabel en el campo contra Iheanachor en Arizona State se hizo viral en las redes sociales, aunque él no entiende por qué, dado que solía hacer lo mismo en Tennessee y se involucra activamente en cada Pro Day al que asiste (de manera similar a como saluda a los jugadores después de cada partido).

Wolf recordó cómo Vrabel terminó con la camiseta rasgada durante una sesión de entrenamiento con un prospecto el año pasado. Aquello incluyó terminar sentado en el suelo tras recibir un impacto de Will Campbell —quien terminaría siendo la cuarta selección global del draft— durante un entrenamiento privado en LSU.

Esto pone de relieve uno de los temas centrales de la semana para los Patriots, a medida que se acerca el Draft de la NFL (del 23 al 25 de abril).

«A Mike le encanta analizar videos de juego, así que eso resulta muy útil. Es un buen evaluador», comentó Wolf la semana pasada en Sirius XM NFL Radio. «La gente suele ver a Mike como un entrenador defensivo, pero yo creo que podría entrenar cualquier posición, y hacerlo muy bien».

«Tanto él como nuestro cuerpo técnico están muy involucrados en el proceso y en la tarea de identificar qué tipo de jugadores necesitamos, así como a aquellos que son de su agrado. Él es consciente de que tal vez no necesitemos únicamente a jugadores que se basen solo en el esfuerzo; también necesitamos talento. Es un proceso muy positivo».

2. Gilmore reflexiona: El ex esquinero de los Patriots, Stephon Gilmore (2017-20), anunció su retiro la semana pasada y, en una entrevista telefónica, reflexionó sobre su paso por New Inglaterra.

Su momento de mayor orgullo: «Tuve muchos compañeros de equipo fantásticos, muchos grandes jugadores con los que compartí el campo. Un entrenador legendario del que aprendí muchísimo. Nunca había llegado a los playoffs en mis cinco años [con los Bills]. Tener la oportunidad de llegar allí y tener éxito, tanto individualmente como en equipo, fue una sensación maravillosa. Ver el esfuerzo que ellos ponían —tipos como Tom [Brady], Patrick Chung, [Devin] McCourty, [Julian] Edelman— me impulsó a mí también a dar mucho más».

Sobre si considera que la jugada en la que desvió el pase decisivo en el Juego de Campeonato de la AFC contra los Jaguars es su jugada número 1: «Creo que esa fue la número 2. La número 1 sería la jugada en el Super Bowl [contra los Rams] con la que sellamos la victoria mediante una intercepción. Pero la jugada en el campeonato de la AFC fue la más difícil de ejecutar, porque el receptor se alejaba corriendo de mí. En cierto modo, anticipé la jugada antes de que sucediera gracias al estudio de video, pero aun así resultó más complicada».

Su legado: «Lo dejé todo en el campo. Ojalá llegue el saco rojo, el saco dorado; esa es la meta. Mi estilo de juego, la forma en que jugaba… principalmente como esquinero en cobertura hombre a hombre, marcando al mejor receptor rival todas y cada una de las semanas; no muchos jugadores son capaces de hacer eso semana tras semana».

¿Qué sigue?: «Ahora mismo estoy disfrutando del tiempo con mi familia [su esposa Gabrielle; y sus hijos Sebastian, de 11 años; Gisele, de 9; y Storey, de 5]. Quiero incursionar en el área de reclutamiento y ya tengo un par de oportunidades en ese ámbito. También me gustaría dedicarme a entrenar, pero creo que voy a esperar un poco para hacerlo y así poder estar junto a mi esposa. Hago algunos negocios inmobiliarios de forma secundaria, pero mi prioridad es criar a estos niños, tratar de guiarlos por el buen camino y ayudarlos a ser exitosos».

3. ¿Revancha del Super Bowl en el partido inaugural? Los Seahawks, vigentes campeones del Super Bowl, inaugurarán la temporada regular de 2026 el 9 de septiembre —un miércoles—, y los Patriots figuran entre el reducido grupo de equipos que podrían ser sus rivales en ese encuentro.

Clark Hunt, propietario de los Chiefs, declaró durante la reunión anual de la NFL que su equipo no formará parte de esa terna debido a la incertidumbre sobre si su mariscal de campo, Patrick Mahomes, se habrá recuperado para entonces de una rotura del ligamento cruzado anterior. Y dado que los Rams y los 49ers ya tienen programado un enfrentamiento para la Semana 1 en Melbourne (Australia), la lista de candidatos se reduce únicamente a los Patriots, Cardinals, Cowboys, Giants, Chargers y Bears.

Resulta difícil imaginar que la liga coloque a los Cardinals —un equipo en plena reconstrucción— en semejante escenario, lo cual acota aún más las opciones. El debut de John Harbaugh como entrenador de los Giants —sumado a la oportunidad de potenciar la imagen del mariscal de campo Jaxson Dart como una estrella emergente— podría constituir una elección subestimada, especialmente si la liga prefiere reservar el duelo Patriots-Seahawks para otro horario estelar más adelante en la temporada.

4. Posibilidad internacional: Los Patriots tienen dos oportunidades de jugar fuera de sus fronteras en 2026: como visitantes ante los Lions (en Múnich) o ante los Jaguars (en Londres).

Durante la reunión anual, varios asistentes destacaron el valor que un hipotético enfrentamiento entre los Patriots y los Lions podría aportar a los paquetes televisivos de los domingos por la mañana, razón por la cual esta opción figura entre las posibilidades que podrían ganar fuerza en el próximo mes, aproximadamente, a medida que la liga ultima el calendario de la temporada 2026.

5. Planificación de la pretemporada: La reunión anual de la NFL generó gran expectación entre los aficionados de los Patriots que ya comienzan a planificar su agenda para el mes de agosto: tentativamente, se han programado dos jornadas de entrenamientos conjuntos con los Eagles. Esto implica que cualquier otra posibilidad de realizar prácticas conjuntas con un equipo distinto —en caso de que ello fuera de interés para New England— quedaría limitada a una sola jornada.

En referencia a los entrenamientos con los Eagles, Vrabel comentó: “Cuentan con un equipo de fútbol americano muy talentoso. Siento un profundo respeto por Nick [Sirianni], por Howie [Roseman] y por el Sr. [Jeffrey] Lurie. Dada la regularidad que han demostrado a lo largo de los últimos cuatro o cinco años, consideré que sería una excelente oportunidad para medirnos ante un equipo de un nivel verdaderamente alto”.

6. La presencia de Landry: El programa voluntario de temporada baja de los Patriots comienza el 20 de abril; sin embargo, el veterano caza mariscales Harold Landry III ha acudido a las instalaciones del equipo todos los días durante las últimas semanas. El rendimiento de Landry decayó notablemente tras sufrir una lesión de rodilla en la sexta semana de la temporada pasada, y Vrabel ha expresado su confianza en que Landry logrará recuperarse en la que será su décima temporada en la NFL.

“Creo que cualquiera que haya visto los videos de los partidos pudo notar la diferencia entre el Harold de antes de lesionarse la rodilla y el de después”, comentó, añadiendo que Landry está “inmerso en el proceso de rehabilitación” y que “se está esforzando al máximo para volver a estar en forma”.

7. Videos y Vrabel: Han transcurrido casi dos meses desde que la temporada de los Patriots concluyó en el Super Bowl LX, y Vrabel ha compartido que ha disfrutado viendo los videos grabados por los aficionados durante los dos partidos de playoffs que el equipo disputó como local. El entusiasmo generado por el regreso de la postemporada a Foxborough le ha llenado de orgullo, así como de un gran deseo de repetir la hazaña en 2026.

“Fue algo increíble y sumamente divertido”, afirmó. “Me dedico simplemente a observar las reacciones, ya que esa es precisamente la parte que no pude apreciar plenamente mientras dirigía los partidos: ver los videos de los aficionados y contemplar la experiencia desde esa perspectiva”.

8. Salón de los Patriots: El Comité del Salón de la Fama de los Patriots, compuesto por 23 miembros, se reunió el miércoles; se espera que los tres finalistas de este año sean anunciados esta misma semana, tras lo cual se llevará a cabo una votación de los aficionados para elegir al único miembro que será investido.

Fueron nominados el liniero defensivo Julius Adams, el ala cerrada Rob Gronkowski, el apoyador Dont’a Hightower, el liniero ofensivo Logan Mankins, el profundo Lawyer Milloy, el corredor y jugador de equipos especiales Mosi Tatupu, el pateador Adam Vinatieri y el receptor Wes Welker.

Gronkowski figura como el gran favorito, y con razón. El comité de veteranos —creado para asegurar que no se pase por alto a los candidatos de épocas anteriores— se reunirá en 2027.

9. Hard Knocks: Dado que está previsto que los Patriots aparezcan en el programa «Hard Knocks» en 2027, Vrabel mantuvo una reacción muy escueta ante el anuncio. «No veo la hora», comentó, aunque sus palabras parecían rebosar sarcasmo.

10. ¿Sabías que…?: Gilmore es el único jugador en la historia de los Patriots en haber ganado el premio al Jugador Defensivo del Año de la NFL (temporada 2019).

Cowboys se reúnen con E.J. Smith, hijo de Emmitt Smith

El corredor de Texas A&M se ubica en la órbita del equipo con el que su padre fue campeón


Los Dallas Cowboys celebraron el jueves en «The Star» su sesión de entrenamiento, exclusiva por invitación, para jugadores universitarios locales; y a ella asistió un nombre familiar: E.J. Smith.

Su padre es Emmitt Smith, miembro del Salón de la Fama de los Cowboys y líder histórico de la NFL en yardas terrestres. E.J. Smith destacó en la escuela secundaria Jesuit en Dallas, luego asistió a Stanford y concluyó su carrera universitaria en Texas A&M.

«Es genial», comentó Brian Schottenheimer, entrenador de los Cowboys. «Ya me conocen, hombre; para mí, la familia es lo primero. Lo es todo. Y si ves sus videos de juego, verás que es un corredor increíble en situaciones de pocas yardas por avanzar: muy potente. Pero sí, simplemente verlo moverse, verlo en persona y ver la clase de joven que es… es algo muy especial».

Desde hace tiempo, los Cowboys consideran su sesión de entrenamiento conocida como «Dallas Day» como una ventaja estratégica, debido a la calidad de los jugadores de la zona que militan en las universidades más prestigiosas de todo el país. Además, esta iniciativa les permite atraer a sus entrenamientos a prospectos provenientes de instituciones como SMU, TCU y North Texas.

Este año, los Cowboys contaron con la presencia de jugadores como el mariscal de campo de LSU, Garrett Nussmeier (de Flower Mound y la escuela Marcus), y el centro de Miami, James Brockermeyer (de All Saints, Fort Worth). No todos los jugadores participan en las pruebas físicas; algunos, aquellos con un perfil más destacado, se limitan a reunirse con los ojeadores y entrenadores del equipo.

Si bien cada equipo tiene permitido invitar a un máximo de 30 prospectos de ámbito nacional, los Cowboys pueden aprovechar la designación especial del «Dallas Day» para incorporar a su lista a algunos de los talentos más prometedores.

«Nosotros multiplicamos ese límite de 30», explicó Schottenheimer. «En la práctica, nuestra lista se amplía a 45, 48 o el número que sea. Y esto es posible gracias a nuestra ubicación geográfica. Además, nuestro equipo de ojeadores realiza una labor extraordinaria».


Traer un Super Bowl a casa

Aquí no se trata de la sequía de títulos de Super Bowl que atraviesan los Cowboys como equipo, sino de la sequía de Super Bowls que ha sufrido el AT&T Stadium como sede del evento. Cuando el estadio se inauguró en 2009, la expectativa era que pasaría a formar parte de la rotación no oficial de sedes para el gran partido de la NFL.

Sin embargo, hasta la fecha solo ha albergado el evento en una ocasión: el Super Bowl XLV, celebrado en 2011. En aquella ocasión, los Green Bay Packers —dirigidos por Mike McCarthy— derrotaron a los Pittsburgh Steelers, equipo al que McCarthy se incorporó esta misma temporada, un año después de haber concluido su etapa como entrenador en jefe de los Cowboys. Hubo problemas con el clima y un fiasco con la asignación de asientos que derivó en varias demandas; desde entonces, la región no ha vuelto a presentar una candidatura para albergar un Super Bowl. El SoFi Stadium se inauguró en 2020 y será la sede de su segundo Super Bowl en 2027. El Allegiant Stadium de Las Vegas albergará su segundo Super Bowl en 2029. Además, hay nuevos estadios en construcción en Nashville, Chicago y Washington D.C.

«Debo decir que, con la incorporación de todos estos nuevos estadios, la competencia se vuelve difícil», comentó el vicepresidente ejecutivo Stephen Jones. «Cuando se construye un estadio nuevo, parte del incentivo —en muchos casos— es que se le otorgue la sede de un Super Bowl. Veremos cómo se desarrollan las cosas».

El AT&T Stadium albergará nueve partidos de la Copa Mundial este verano. En febrero, los Dallas Stars disputarán allí un partido de la «Stadium Series». La Final Four regresará en 2030.

«Todo tiene que encajar a la perfección», afirmó Jones, propietario y gerente general. «Tiene que darse bajo las condiciones adecuadas. Existen muchos matices y responsabilidades que los equipos y las ciudades anfitrionas asumen al organizar un Super Bowl. Sin duda, creemos tener la capacidad para hacerlo. Presentaremos nuestra candidatura en el momento oportuno. Tal como funciona el proceso del Super Bowl, se producen muchas negociaciones y acuerdos tras bastidores. Todo ello es un factor para considerar».


Competencia por el puesto de segundo mariscal de campo (QB)

La búsqueda de un mariscal de campo suplente no parecía figurar entre las prioridades de los Cowboys de cara a la temporada baja; sin embargo, ficharon a Sam Howell con un contrato de un año, y este competirá con Joe Milton III por el puesto de segundo mariscal, detrás de Dak Prescott.

«Analizamos las grabaciones de los partidos de Sam y nos dijimos: ‘¡Vaya! ¿Qué tal si logramos tener tanto a Sam Howell como a Joe Milton en este equipo?’ Queríamos darles a ambos la oportunidad de competir. Los dos poseen un talento extraordinario y una potencia de brazo impresionante», señaló Schottenheimer. Sam ha sido titular en más de veinte partidos en esta liga, lo cual es un gran mérito».

«Es una competencia abierta; estamos entusiasmados por ver a ambos jugadores competir, y nunca está de más contar con mariscales de campo para desarrollar su potencial. Creo que, gracias a nuestro sistema, logramos desarrollar el talento de los mariscales de campo a un nivel muy elevado. Sam estaba entusiasmado por venir aquí y ser desarrollado por nosotros, y por la forma en que lo hacemos. Deberíamos estar bien”.

Gran parte de la atención de los Cowboys durante la temporada baja se ha centrado en la defensiva, y la expectativa es que continúen reforzándola en la primera ronda del draft, donde actualmente poseen las selecciones n.º 12 y n.º 20.

Pero, ¿qué hay de la ofensiva?

“[El coordinador ofensivo] Klayton Adams llama a mi puerta todas las noches antes de irse y me dice: ‘Oye, Schotty, ¿te acuerdas de mí? ¿Por aquí? Sí, soy el tipo que está en esa oficina de allá’”, comentó Schottenheimer. “Lo que me encanta del draft, y de todo el proceso que lo rodea, es su imprevisibilidad”.

“Realmente siento que nos hemos posicionado para seleccionar al mejor jugador disponible. Nos hemos colocado en una situación en la que podemos realizar movimientos: retroceder, avanzar, hacer lo que sea necesario. Pero si el mejor jugador disponible en el tablero es claramente un jugador ofensivo, sin duda lo discutiremos y, muy probablemente —conociendo a Jerry—, nos decidiremos a tomarlo”.

Vía: ESPN

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